viernes, 23 de abril de 2010

·[.Tengo.valor.simplemtente.por.ser.]·



Nací en el seno de una familia disfuncional, fuí abandonada por la persona que más quería, por el ser a quién más admiraba... desde ese momento sentí una gran responsabilidad en mí, la responsabilidad de que pese a estar sola, pese a que sólo era una niña, debía ser un ejemplo, a tal punto de que nadie tuviera nada que decir de mi, de mi conducta, de mi rendimiento... me aferré con uñas y dientes a lo único que me quedaba en la vida: mi madre, y por ella he llorado en silencio, por ella aprendí a dar todo y lo mejor de mi, e incluso renunciar a mis sueños, sólo para satisfacerla... no fue su culpa, fue mi elección...

Creí, erroneamente, que el amor se ganaba, era imposible imaginar siquiera que mágicamente yo podía ser importante en la vida de alguien sólo por existir y que esa persona diera gracias por toparnos en algún segmento de nustras vidas... sentía esa necesidad de "dar" para ser "importante", cuando ya lo era simplemente por estar aquí...

Creí que había algo malo en mi y fuí muy dura conmigo misma, me lastimé profundamente como purga, por no haber sido capaz de retener a mi ser amado, por no haber sido capaz de hacer que me amara con la misma intensidad que yo... era más fácil ver una falencia en mi que en él, puesto que si el problema era yo, entonces sólo bastaría con arreglar lo que estuviera mal y finalmente recibiría lo que tanto anhelé... nunca me di un espacio para dudar y preguntarme si quizá el problema era él y no yo...

En estos días extraños y de reflexión, después de mil tropiezos, millones de lágrimas y dolores que podrían haberme trastornado a lo largo de 24 años; enfoqué un poco más allá de mi misma... y por primera vez me di la oportunidad de levantar la vista... en mi propia mano estaba la llave de mi prisión... en ese momento me perdoné por no cuidar de mi, por negarme, por no amarme... por llevar sobre mi una culpa que no es mía... Dios, me he equivocado tanto, estaba tan perdida entre máscaras y capas... tenía tanto miedo de ser yo, de decir algo que molestara a alguien, de ser libre y fluir, de vivir... estaba congelada de pánico... era prisionera de mis temores...

Hoy sé que tengo un valor, no por lo que haga o deje de hacer, sino que simplemente por "ser". Ser un alma en este mundo, en este momento, en este lugar, aquí y ahora... y estoy agradecida de Dios por todos quienes me aman pero ya no porque sienta que me hacen un favor... hoy por primera vez, estoy a las puertas de mi jaula, delante de mi está el caos y atrás todo lo que he arrastrado hasta ahora, todo lo que no arrastraré más con tal de elevarme en el cielo... mis estrellas brillan, me aguardan, me anhelan... nunca más besaré sus reflejos en el agua, sino a que a ellas mismas y en lo alto... tengo un largo camino por delante... tengo toda mi vida por delante y aunque muriera mañana, viviré como yo lo desee, esa es mi única y gran responsabilidad...

Daniela...

1 comentario:

El vago dijo...

Cuanto me sorprendes cada vez que vuelvo por aquí!...
me impresiona como crece tu corazón, como tus ojos se abren lentamente a tu propia luz.
Ser... simplemente Ser... aquello que inexorablemente nos define, de lo que inevitablemente, bajo ningún pretexto, podemos escapar... cuan sublime es casi oir tu voz clamando al cielo que vales la pena ser amada simplemente por existir... simplemente por que tu corazón late y tu alma resplandece.
Sabes? aun no he podido viajar para mirarte a los ojos y sonreir al ver cuanto has crecido pequeña niña, pero el "oir" tu voz a la distancia diciendo que das pasos... que ya casi alzas el vuelo, que tu mirada refleja las estrellas que te pertenecen, que te logras perdonar, me hacen sonreir y sentir que aunque sea a la distancia, puedo acompañarte en tu andar.
No sabes cuan hermoso es imaginarte asi de grande niña.. tan grande, tan grande, que prescindes de la nifa, para hablar por ti misma.

Lasto beth lamen Meneloth, tar farma in nu elen

‡AngeluZ‡

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