jueves, 12 de noviembre de 2009

[.Ven...ven.a.mi.]


Y es asi como estoy llegando al final de otra etapa de mi vida sin ti... ¿Cuánto más me harás esperar?, ¿No sientes dentro de ti la presión de que alguien te espera, de que alguien te llama cada día?... ¿No vas dejando huellas en tu camino con la sensación de que algo te falta?... pues yo si... y me asfixio, me ahogo aún mientras intento respirar el aire que no tengo, aún cuando el miedo va congelando mi cuerpo y ya no puedo pensar, ni escribir, ni sacar fotos con la mirada... ¿Donde estas mi amor?...

Ya te he visto en mis sueños, tenías una silueta melancólica, caminabas despacio como si estuvieses cansado y a pesar de eso había gracia en tus movimientos... llegabas por mi, tocabas a mi puerta y al abrirla nuestras miradas se encontraron... la expresión de tu rostro era seria pero amena, tus ojos en los míos: Azules como el cielo, hacían un bello contraste a tu cabello oscuro y tu piel bronceada... sabía que eras tú, porque todo el torbellino de sentimientos encotrados en mi corazón se disipó instantáneamente... ya no había miedo ni ansiedad, por el contrario, se abría ante nosotros todo el tiempo del mundo... preguntaste mi nombre y perdida en mis pensamientos no oí el tuyo, pero caminanos mucho tiempo mientras conversabammos de nuestros mundos y de lo bien que se sentía nuestra compañía... eramos desconocidos, jamás nos habíamos visto en la vida, pero sabíamos que éramos nosotros, sabíamos que aunque en ese momento no eramos más que dos personas caminando junto a una plaza, Dios encontraría la manera de reunirnos por que ese era nuestro destino, estar juntos y amarnos por todo el tiempo que nos quedara de vida y por todo el tiempo en que no nos tuvimos...

No sé si tus ojos sean azules, quizá el color reflejara la pureza de tu corazón, lo transparente de tu mirada... ¿Cuando nos encontremos, seremos capaces de reconocernos?... ¿Habremos esperado el uno por el otro, o ya será demasiado tarde?... ¿Estarás pasando algún dolor profundo?... ¿Serás capaz de verme a los ojos y sentir que yo soy aquella por quién pedías al cielo?... ¿Las cicatrices en nuestros corazones dejaran que éstos palpiten una vez más?...

Por favor, no tardes... que la vida se me hace insoportable sin ti... no importa cuanto tardes, no importa donde estes, ni donde vayas... sólo ven a mi... vuelve a mi de tu viaje peregrino... sigue mi voz en las penumbras del anochecer... ven y trae contigo la mitad de mi corazón para nunca más sentirme incompleta... abraza mi cuerpo cubierto de hielo y escarcha, y traeme el calor que aunque tanto deseo, no he tenido el privilegio de conocer... no se quién eres, pero desde ya te amo, y por que te amo esperaré por ti hasta que ya no tenga un corazón donde guardar mi esperanza, la esperanza de creer que algún día llegarás a mi...


NEREIDE
[.La.ninfa.que.deseaba.conocer.el.mundo.]

martes, 25 de agosto de 2009

·[.Una.Historia.Real.]·



Ella tenia 20 años cuando un hombre la vio desnuda por primera vez, y la misma edad cuando, junto a esa persona, se cubrió bajo un manto de agua para limpiar su cuerpo... él, siempre la tomó delicadamente entre sus brazos mientras la mantenía virgen... no por aumentar su deseo, sino por que realmente la amaba...

Él no era una persona perfecta, tenía mil y una complicaciones en su vida: Una mujer en su casa, un anillo de compromiso en su mano izquierda, un trabajo estable y sueños atados a la crueldad del destino, puesto que deseaba un hijo, pero el vientre de quién caminaba a su lado no podía florecer...

Ella tampoco era una persona perfecta, como él, tenía una y mil complicaciones en su vida: Una depresión casi endógena, un temor casi insuperable a ser abandonada, de que nadie fuera capaz de amarla, un sentimiento de soledad que se había apropiado de gran parte de su corazón... pero aún asi se encontraron, se vieron a los ojos y se amaron.

Él escapaba de su casa todas las noches para verla, mientras ella llenaba su habitación de sueños y deseos; él llegaba con chocolates para ella, y ella lo rodeaba con sus brazos y renovaba sus fuerzas con un beso eterno...

Ella tenía 21 años cuando, en la misma habitación de siempre, lo vio una vez más, a través de sus bellos ojos azules, mientras él se fundió en la prufundidad chocolate de los de ella... no habrían más días después de aquel, el gran temor de ambos estaba allí mismo, entre ellos dos...

Él sabía que después de aquella noche volvería a su vida normal, que no volvería a escapar y sufriría diariamente en los ojos de quien caminaba a su lado, por el hijo que jamás llegaría, la crueldad del destino los separaría, los llevaría a la fuerza por caminos divergentes... pero aún asi, amaba a esa niña que jugaba distraídamente con su cabello azabache, la amaba, sí, pero su amor no era más grande que sus ganas de acabar con todo y ser libre para tomarla de la mano frente a los demás...

Ella se puso en pie frente a él y le habló con el pensamiento: No es una persona perfecta, nunca va tomarme de la mano frente a los demás, ambos llegamos tarde al lugar donde nos vimos por primera vez... es tarde ya para ambos, nunca estaremos juntos de verdad, sin embargo... sin embargo...

Él tenía 25 años y ella tenía 21, era una noche fría, estaban solos... estaba oscuro... ella cerró los ojos y el descansó sobre su pecho desnudo, era la primera vez que juntaron sus almas en un solo cuerpo, él tomó la virginidad de ella, la abrazó, la besó, sin embargo, no habrían más noches como esa, ni besos eternos, nunca más él huiría de casa con chocolates bajo el brazo, nunca más ella apoyaría su cabeza junto a su corazón...

Ambos se vieron por última vez, ambos lloraron, no se dijeron adiós... él la amaba, ella lo amaba... él se perdió entre las luces altas de la noche y ella se congeló en un punto muerto de tiempo que avanza muy lentamente de vez en vez.

NEREIDE, la ninfa que deseaba conocer el mundo

miércoles, 24 de junio de 2009

·[.Father.and.Son.]·


No importa lo que sienta, no puedo juzgar a mi padre... no, si existe la remota posibilidad de que, por azares del destino, yo me transforme en su reflejo fiel algún día... después de todo la vida es injusta para algunos, bondadosa para otros. No puedo quejarme, para mí ha estado llena de sorpresas, magia y cosas incomprensibles... como mi papá.

Recuerdo que una vez, reconocí como "mi día más triste", a aquel en que me di cuenta de que él ya no era mi héroe... y bueno a la vuelta de los años nunca pude lograr que esa persona me diera lo único que le pedí... lo que nunca pudo darme...

Despues de sus tantas entradas y salidas en mi vida, de sus mentiras y promesas rotas, puedo ver en mí una inseguridad gigante respecto a "mis talentos", un miedo incontrolable a ser abandonada... después de todo, si él me dejó, cualquiera podría hacerlo... cada vez que amo a alguien, espero que me abandone... y aún así, a pesar de mi misma, hay tanta gente que permanece cerca, cálida y maravillosa, con tanto amor para mi...

Un padre es ireemplazable, por eso ya no busco suplir la ausencia del mío, sino asumirla... sólo espero que nuestro tiempo llegue algún día, no importa que sea cuando ya queden pocas arenas en su reloj... el amor cubrirá multitudes de pecados... si su padre nunca acarició su rostro, si nunca le enseñó a amar, entonces yo feliz besaré su frente y con el calor de mis brazos lo cobijaré hasta cuando sus ojos se cierren a la eternidad... es verdad, ya no es mi héroe... es un pobre viejo que vive su día a día sin ver el mañana, es un hombre agotado y solitario, es alguien que como yo, aún tiene mucho que aprender de la vida, de la cual espero que lo traiga a mi para no llevarselo más...

Nereide, la ninfa que deseaba conocer el mundo