viernes, 25 de abril de 2008

·[.La.felicidad.de.mi.hoy.]·

Han sido unos días maravillosos junto al océano... su aroma en la brisa fresca de cada mañana luego de que el viento lo acaricie en sus olas... juntos y fusionados juegan con mi cabello, dibujan en él las ondas marinas del palpitar de mi escencia en su imnmensidad azul... cada día camino hacia la Universidad mientras conversamos amenamente sin palabras, ellos tratando de hacerme volar y yo cerrándo los ojos para sentir como realmente mi alma vuela junto a ellos...

En estos días fríos, mi gran amor azul se levanta altivo, habla estruendosamente al cielo y este le responde mientras yo descalzo mis pies y me vuelvo ligera. Así, me detengo frente a mi océano hasta que viene a buscarme... sonrío, me siento en paz... cuando la escencia de mi alma lava mis pies, en su vaivén armónico se lleva todas mis preocupaciones, mi cansancio, la razón de por qué estoy ahí... y así descanzo y mi corazón se siente feliz... mis hermanas me extrañan tanco como yo a ellas, sin embargo pronto... muy pronto volveré a estar allí... donde mi Dios eterno ya me ha mostrado, y juntas entonaremos alabanzas a su grandeza...

Nereide...





Como dijo mi autor favorito, Oscar Wilde, en un prefacio... cuando los críticos difieren en sus opiniones, el artista está de acuerdo consigo mismo...

...

miércoles, 23 de abril de 2008

·[.Hoy.soy.libre.de.ti... de.tu.recuerdo.]·

Puede que aún quede algo de cobardía dentro de mi carne, de otra manera no escribiría esto como primera entrada en mi blogg, con la certeza de que nunca lo leeras... aunque si lo pienso bien, más que cobardía, es sólo quitarte el egocentrismo de creerte siempre el centro de mi mundo, es no darte el gusto de saber que una vez más mis escritos llevan lo que me queda de ti...

Tomaré esa absurda ventaja de que almenos por un par de semanas nadie se dará una vuelta por este lugar... este es el cementerio de los olvidos que elegí para ti, de donde nunca más saldrás para hacerme daño...

Finalmente he comprendido, a costo de sangre en todo caso, que nunca fuiste en realidad lo que yo creí que eras: esa persona increíble con la que podía hablar toda la vida de la vida misma... nunca fuíste el hombre que me conocía en verdad, nunca fuiste honesto conmigo... simplemente fuíste el plagio de uno de mis personajes favoritos de literatura... cada uno de tus gestos gentiles, cada una de tus miradas profundas, cada uno de los versos que decían de ti como era el alma de tu alma, cada uno de los sentimientos que llenaban tu soledad... cada una de esas cualidades en ti eran sólo una faceta, una de tus miles de máscaras que usas frente al mundo... hasta el final creí en ti, que el mundo entero estaba equivocado, que no eras tú quien estaba mintiéndome, sino ellos al repetirme una y otra vez que padecías de mitomanía... hasta el final me aferré a la idea de que conmigo eras tú mismo, pero sin duda estaba equivocada...

Espero que ahora que tienes lo que deseabas de mi, sigas tu camino lo más lejos que puedas de mi alma triste... el caballero de mis sueños ha de haber muerto en alguna de mis pesadillas, ese que se parecía a ti, que hablaba como tu, que estaba en mi puerta dejándome rosas rojas... tú, me has arrebatado todo lo que yo quería: la fe en el mundo... y ahora, el único consuelo melodramático que cubre las heridas de tus actos, es saber que di lo mejor de mi... que te quise, que te soñe, que te amé, que confié en ti cada vez que me lo pediste... te escribí cartas como a nadie; por lo mismo sé que algún día la vida me hará justicia y cuando eso ocurra te arrepentirás de todo lo que me has hecho, tomarás la poca vergüenza que te quede y lloraras, con la misma sangre que he derramado en el final de nuestra historia, mi pérdida... por que ese día, ese día abrirás tus ojos a la realidad que te rodea, lo mismo que hoy en día, sólo que mi mano para sacarte de ese lugar ya no estará ahí para ti...

Quédate en esa actitud de perdedor, que es tan tuya como ninguna otra cosa que te conozca y continúa esperando lo que esperas de la vida, que tuviste al alcance y despreciaste por tus miedos infundados, por tu incapacidad para ser honesto y amar a alguien más que no sea a ti mismo...

Deseo que la vida te lleve al lugar donde en verdad quieres estar, que te lleve a donde exista el amanecer para ti... a pesar de todo deseo que seas feliz, pero yo te olvidaré y sé que tú al final nunca podras hacerlo conmigo... hoy no te importa... sin embargo el mañana siempre cambia para transformarse en lo que jamás imaginamos...


Hasta nunca...