
"... Y pausadamente ella dejó su copa sobre la mesa, sabía que era observada por unos bellos ojos verdes que la estudiaban con curiosidad... sus movimientos eran sutiles y delicados, el aire a su alrededor la envolvía de misterio y sensualidad... como suspendido en el tiempo un mechón de su cabello negro cubrió paulatinamente uno de sus ojos... ella levantó la vista, él sintió un temblor en la muñeca... el cuadro era inspirador...
Por un instante el joven creyó sentir que le faltaban fuerzas para sostener la botella de vino, ella sonreía plácida, él tragó saliva e intentando controlar su pulso sirvió para ambos, sin embargo al dejar la botella sobre la mesa, ésta volteó y se derramó sobre el mantel, en sus trajes y en el suelo... él enrojeció, ella no hizo ni dijo nada, su expresión era la misma, no dejó de observarlo; él atónito intentó incorporarse pero ella extendió su mano y lo detuvo - Déjalo, puede limpiarse luego... no dejes que este momento escape... yo estoy disfrutando mucho tu compañía - él asintió con una leve sonrisa, ambos tomaron sus copas y bebieron... en todo momento sus ojos en los de ella y sus labios invitándose a continuar adelante..."
Fragmentos
Nereide, la ninfa que deseaba conocer el mundo

1 comentario:
jeje, tu mail me recordo que hacia tiempo que no visitaba este espacio tuyo.
Sabes? cada vez me gusta mas tu estilo literario. Será de alguno de tus tantos escritos perdidos en el tiempo?
pues me ha gustado mucho. me dan ganas de seguir leyendo.
un beso pequeña ninfa.
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